¿Destino?
¿Os habéis preguntado alguna vez como sería vuestra vida si hubierais elegido un camino u otro?
Yo me lo pregunto constantemente.
Y es que la vida son sucesos enlazados unos con otros, caminos con millones de desvíos, millones de calles diferentes con diferentes puertas que traspasar... y dependiendo de cual escojas, dependiendo de el movimiento que elijas, tu mundo gira en un sentido u otro.
Dicen que el destino está escrito.. yo siempre he creído que así es, que por mucho que tú intentes, hagas o decidas, siempre terminarás en un mismo punto. Sí, ya sé que alguien dirá ¿Entonces de que sirven tus decisiones? Pienso que ciertos puntos de nuestra vida ya están marcados, no todos, pero si los más importantes, los que harán que seas de una manera determinada u otra, que conozcas a ciertas personas, que llegues a un camino que te conducirá a otro hasta llegar al que se te asignó.
Lo que cambiamos al elegir, es el paisaje. Eso que veremos durante nuestro recorrido, las vivencias, los recuerdos, lo que llenará el viaje que nos lleve a nuestro destino final.
Tal vez yo haya llegado a este lugar porque debía estar aquí, debía vivir ciertas situaciones por un motivo específico, tal vez cambiar hábitos, costumbres, maneras de ver las cosas, a las personas. Tal vez sirva para que consiga ciertas cosas necesarias aún, algunas que me llevarán al punto en el que insisto últimamente, ese que quiero alcanzar, quizá lo alcance porque así está escrito, quien sabe.
La manera en que veo a los demás me ha cambiado mucho, la desconfianza en aquello que no conozco y pretende conocerme a mí, ha aumentado con el paso de los años. El temor a la decepción sigue conmigo, sigo resguardándome de aquello que puede herirme, sigo siendo hermética y distante, sigo sintiéndome segura así. ¿Sería parte de este juego de damas ya configurado? ¿Es parte del objetivo que debo cumplir? ¿Yo debía terminar siendo así para que esa ficha mueva otra que lleve a una jugada más?

A veces me paro a mirar mi vida y la comparo con la de otros... me pregunto si hice lo correcto en momentos puntuales y si tal vez debí ser más valiente en muchos otros. No he conseguido gran cosa a lo largo de los años, no fui nunca una persona capaz de tomar decisiones críticas o locas que me hicieran sentirme más libre de lo que soy ahora. Me volví cobarde con los años, cómoda e incapaz de hacer lo que muchos hicieron y yo no.
Y mientras intento cambiar mis vistas, sigo preguntándome si lo que decidiré será lo correcto o no, si tal vez siga equivocándome siempre y haga que este viaje, me espere lo que me espere en cada punto marcado, sea un viaje lleno de temores, de los mismos temores de siempre, con las mismas indecisiones, con los mismos errores ya cometidos y con muchos días grises, paisajes sin color...
No quiero volver a ellos, me gustan los que desde hace dos años adornan las ventanas de mi vagón, me gusta lo que veo, siento y vivo... y aunque mi futuro ya esté marcado, el viaje está siendo tan especial que me habrá merecido la pena al menos intentarlo, me habrá merecido la pena por todo lo que ha cambiado, por lo que mis ojos ha conseguido vivir.
En este instante...
¿A quién le toca mover ficha? ¿A mi destino o a mí?

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Su — Martes, 17 enero 2006 a 10:46