Hablando de parejas...
En Dos a Dos hoy leí un post en el que se habla sobre el tema de las parejas en cuanto a las obligaciones domésticas, a todo eso que a lo largo de los años ha ido cambiando o no ha cambiado nada en algunos casos...
En casa de mis padres éramos cinco mujeres. Cuatro hermanas y mi madre, por lo que según la tradición heredada del jurásico, mi padre era el Rey y nosotras las sirvientas, teníamos la obligación de darle todo hecho y a pesar de que él ha trabajado mucho toda su vida, cosa que yo le valoro, tenía la sana costumbre de pedirte que le sirvieras el agua en el vaso aunque la botella estuviera a tres centímetros de su mano.
Él no ha cambiado a lo largo de los años, no cambiará ya porque es algo heredado desde niño, un machismo mamado que difícilmente puede cambiarse ya. Sigo viendo a mi madre poner y quitar la mesa cuando yo voy a comer, sigo viendo como nos levantamos las dos sin que él mueva un solo músculo. La he escuchado protestar muchas veces, quejarse, decir que está cansada... pero aún así sigue haciendo lo que ha hecho durante toda su vida, hacerse cargo de las labores domésticas sin que él haya aprendido aún a usar el microondas, poner la lavadora o fregar un solo plato.
Gracias a dios las cosas van cambiando, ahora la educación no es como la de antaño, las madres tienen un papel importante en esa educación, ahora la plancha, la lavadora, el hacer las camas, la comida, fregar... ya no es cosa de mujeres, es cosa de todos, de los que conviven en una misma casa, de aquellos que debe compartir las mismas obligaciones que los demás, porque también ensucian, comen...
Y creo que es bueno no solo para que se le asigne a la mujer un comportamiento único en la pareja, si no para que el día de mañana cualquier persona independientemente de su sexo pueda valerse por si misma sin tener que depender de nadie más, sin tener que asignar a nadie cosas que podría realizar por si mismo.
Hace algunos años cené en casa de alguien con toda su familia al completo... varias parejas con sus hijos, abuela, padres, hermanos... los hombres pusieron la mesa, pero no hablo de mantel y demás, hablo de colocar una enorme mesa que pesaba dos toneladas, el resto lo hicimos las mujeres que estábamos allí. Cuando acabó la cena, ellos se encargaron de ir preparando los sofás, es decir, acomodaron sus hermosos culos encima de ellos mientras nosotras recogíamos, fregábamos y preparábamos el café. Os hablo de hace unos tres años como mucho, dentro de una familia convencional y en la que la edad más joven de una de las mujeres, era de treinta años... Espero que sus hijos no hereden este comportamiento, espero que no.
También es cierto que hay mujeres a las que les gusta ocuparse de su pareja de esta manera, que han sido educadas así o simplemente es algo que les agrada... tampoco me olvido de aquellas que son machistas aún siendo mujeres, que no les importa sentarse a esperar que su madre les cocine, les ponga la mesa, friegue los platos... en definitiva, su comportamiento es idéntico al de su padre, lo triste es que se trate de una hija, alguien que seguramente le exija a su pareja el día de mañana que comparta las tareas del hogar.
Yo recuerdo limpiar en el colegio, enseñarnos a barrer, educarnos para ser buenas amas de casa, clases de labores... era un colegio de chicas, un colegio de monjas en el que ya desde muy pequeña te educaban en una única dirección posible... ahí está el error, es la base de todos los errores. Pero el error no solo está en la educación recibida, está también en que nosotras mismas no hagamos que todo sea diferente, que aquellos que creáis que esto debe cambiar, no hagáis que cambien con vuestras parejas... practicarlo con el ejemplo, si deseáis que algo cambié, cambiará.

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besos
pablo — Jueves, 17 noviembre 2005 a 11:35