¡Qué cansinos!
¿Sabéis? este mundo me asquea, me asquea mucho algunas veces. Y sé que probablemente este post no le guste a mi chico, y sé que igual pensáis que estoy triste o cabreada, pero no es así, estoy bien, cansada de algunas cosas, pero bien.Hay mucha gente mala por ahí, gente que no tiene otra cosa que hacer en su vida más que tratar de joder a los demás a base de comportamientos obsesivos y ridículos. Les gusta ir tras de alguien hasta machacarlo por completo y si en esa persecución caen otras personas a su alrededor, les importa un pimiento.
Nunca creí que existieran seres tan amargados que aún separándote de su camino para siempre e intentando hacer tu vida, sigas siendo una diana constante de sus descalificaciones aún no estando tu presente. Diana de su ira incontrolada, de su mala baba acumulada durante años por motivos justificados o no, pero evidente las veinticuatro horas de todos sus días. Diana de sus rumores, esos que se lanzan solo para dañar y con los que se consigue dejar un rastro que como alguien dijo “rumorea que algo queda”
Luego están los desinformados, esos que se dejan llevar por la marea porque son tan cambiantes que son incapaces de pensar por si mismos, de opinar por si mismos y de tomar sus propias decisiones sin dejarse llevar por lo escuchado, que puede o no ser cierto, pero que cambia su opinión sin conocerte apenas nada, o ya conociéndote. Son auténticas veletas, girasoles que cambian constantemente de dirección buscando el sol que más les caliente... menudo peligro.
Soy una persona con millones de fallos, muchos complejos, llorona, con carácter, vaga para muchas cosas, estúpida cuando me da, soñadora hasta la médula, cotilla algunas veces, muy reservada ahora, olvidadiza para las fechas, poco detallista en momentos puntuales, pasota cuando quiero... y millones de cosas más.
Y sé cuando me he equivocado, y sé que me equivoqué en muchos momentos de mi vida, y sé que me seguiré equivocando y me arrepiento de comportamientos tontos con determinadas personas, de otros no me arrepentiré nunca, de algunos dudo y de otros ni me paro a pensarlos ya. Pero intento... intento simplemente que se me deje en paz, que estoy luchando por conseguir cosas que quiero, que estoy en mi rinconcito aislada de muchos, aislada de casi todo lo que dejó de gustarme con el tiempo, de eso que me trae recuerdos que ya no tienen cabida en mí, no existen. Y aún estando lejos, sigo permanente en las mentes de quienes tal vez no soportan verme feliz o de quienes me han convertido en una obsesión constante en sus aburridas vidas, es que no sé me ocurre ninguna otra cosa más que argumentar a ciertas paranoias conmigo.
Quiero seguir tranquila, quiero continuar en mi mundo solitario con quien yo he elegido estar. Quiero que me olviden, que dejen de nombrarme donde ni siquiera estoy, que no quiero ser pasto de sus palabras vulgares e hipócritas, que no quiero verme metida en ninguna de sus absurdas batallas, que no existo ya en su mundo, que paso de sus caras, de todo lo que tenga relación con ellos, que me dan igual, que cambié aquel sofá por este y que estoy muy cómoda aquí. Y si a alguien le jode mi sonrisa, mi felicidad y mis inmensas ganas de continuar, que se compre un desierto y lo barra... mataremos dos pájaros de un tiro, dejarán de aburrirse y me dejarán tranquila a mí.
Mi mayor fallo ha sido siempre ser clara y directa, mi otro fallo hace tiempo fue tomarme algunas cosas demasiado a pecho, haciendo que formaran parte de mi día a día, de todo lo que me rodeaba. También cometí el fallo de confiar en quien no lo merecía, de dar todo lo que tenía de mi misma a personas sin fondo, o con un fondo tan oscuro que solo acercarse un instante podía dejarte ciega.
No quiero halagos, ni palabras bonitas de quien no me conoce tal cual soy, tampoco me considero nadie excepcional al que haya que perdonarle cualquier cosa, pero si sé que la amistad sincera es la que dura siempre, que esa amistad respeta comportamientos extraños en determinadas circunstancias y que respetan de igual manera tu silencio y sigue apoyándote hasta el final. Sé que parezco ruda, a veces demasiado ruda... pero sé que quien me conoce de verdad, quien se molesta en conocerme completa y no me utiliza como a un clinex para cuando le conviene, me aprecia y quien me acepta tal cual soy, con lo bueno y lo malo, será quien me merezca la pena.
No advirtáis a nadie sobre mí, ya lo hago yo:
Cuidadito conmigo que soy peligrosa.
¡Amos anda!

Cualquier comentario ofensivo o con contenido publicitario será borrado de inmediato.













































Bsicos Perlita guapa
amuchamu — Martes, 18 octubre 2005 a 12:02