Dice
Dice que soy lista, que aprendo las cosas rápido y le gusta enseñarme cada día un poquito más.
Yo reconozco que, a veces me sorprendo con la capacidad de aprendizaje ante cosas que tal vez para otros serían difíciles, pero al mismo tiempo sé que aprendo con mayor velocidad lo que me gusta, aquello que me atrae y me divierte... soy incapaz de estudiar, de aprenderme las cosas de memoria, me gusta hacerlo practicando, comprobando los resultados mientras lleno mi cabeza de datos.
Dice que soy creativa, le gustan mis ideas y disfruta viendo como las llevo a cabo, le gusta el resultado de mis pensamientos, de lo que escribo y creo.
Sé que no todo el mundo tiene capacidad para usar las palabras, para experimentar con las metáforas y de ahí llenar una página en blanco con sus pensamientos, pero sé donde están mis límites, y sé donde están mis miedos, mis inseguridades y todas esas cosas que me hacen quedarme quieta, seguir así porque tal vez, no soporte fracasar.
Y me dice muchas cosas, y yo sé que no seré jamás capaz de reconocer ninguna, ciertas o no, sigo sin acostumbrarme a los halagos... y me gustan, y me hacen sentir bien, pero soy incapaz de darme a conocer altiva, de presentarme ante los demás con un “lo sé” de llenarme de un egocentrismo que no me gustaría... y aunque sé que no es malo tenerlo, que a veces es necesario poseer ese defecto o virtud, jamás podría sentirme bien conmigo misma de esa manera, no sería yo.
Y tal vez debería quererme más, mirarme al espejo cada mañana y decirme cuanto valgo, y sentirme orgullosa de lo que soy, de cómo soy... y lo hago, pero siempre desde una altura prudente, desde mis temores, desde mis inseguridades y mi mirada atenta a la realidad... a esa realidad que nunca debe olvidarse, las caídas duelen demasiado.
Y yo le digo que es especial... pero él nunca me cree.

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Un beso Jana
jartos — Miércoles, 14 septiembre 2005 a 14:09