Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Vaya tela


He entrado a leer algo en un blog del que no diré el nombre y me he cabreado.

¡Que mala es la gente coño! Que ganas tienen de andar tocando las narices al personal, que mala leche acumulada deben de llevar para arremeter contra alguien que dice lo que le da la gana en un lugar suyo porque para eso lo creó ¿Por qué no compran un desierto y lo barren y nos dejan tranquilos a los demás?

Hay millones de maneras de opinar... entre las que más me gustan está aquella que se hace con educación y sobre todo con respeto, sin faltar, sin insultar y separando lo personal de lo que uno piensa sobre un tema en concreto, más aún si no te conoce en absoluto.

¡Qué facil ser anónimo aquí! ¿De donde sale tanto descerebrado? Es que además se creen en la posesión de una verdad que solo existe en su cabeza hueca, porque estoy segura que en esas cabecitas no hay más que eco... ¡Pobres almas! ¡Qué triste vida la suya!

¿Se me nota cabreada? Es que lo estoy... aunque se me pasará porque esa gentucilla no merece la pena. Lo malo es que son como la peste, o como las cucarachas, se reproducen tanto que terminan siendo plaga. Apestan... apestan tanto que contagian a todo el que se arrima más de lo debido. Lo bueno es que como toda plaga, algún congénere o ellos mismos termina muriendo por aplastamiento, fumigación o corta vida.

El caso es que son auténticas moscas cojoneras con escasas posibilidades de ser felices algún día... tal vez de ahí viene su rencor social, su mala fe, su ira constante y su cara de amargados. ¡Mamarrachos!

Pd. Que alguien escondido igual que un crío miedoso, te exija madurez... ya es delito

Ale, que me piro a sobar.




Trackbacks:

Trackback URL para este post



Cualquier comentario ofensivo o con contenido publicitario será borrado de inmediato.
Gracias :)



Recordar datos


LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009