Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Aprendiendo



Ilustración de Luis RoyoEstoy aprendiendo a quererme, me he acostumbrado a que me quieran, a su manera de quererme cada día. Valoro lo que hago porque él me hace sentir especial, dice que soy especial, le encanta como soy... y a pesar de saber que sus ojos me ven así por lo que siente, me gusta escucharlo, me gusta lo que escucho.

Cada persona tiene algo de si misma por lo que debería sentirse orgullosa, cosas que hace mejor que los demás, que se le dan mejor, es más hábil, o sabe hacerlas de una manera diferente y única... eso es lo que nos hace diferenciarnos del resto, ser nosotros mismos.

Pocas veces me he sentido bien con los halagos, me incomodan porque no estoy acostumbrada a recibirlos, me pasé mucho tiempo esperando un “gracias” o tal vez un “me encanta como haces esto u lo otro” “se te da bien” ... me pasé mucho tiempo recordando momentos en los que después de algo... algo bien hecho, terminado, algo realizado con ilusión o simplemente hecho por mí, diera lugar a una sonrisa o a unas palabras amables.... “me gusta”

Creo que esa inseguridad en mi misma viene provocada por carencias de ese tipo, y no hablo de halagos gratuitos, me refiero a empuje personal... a la base que nos hace valientes, la base de las palabras de quien se supone que te quiere, de quien esperas se sienta orgulloso/a de ti. ¿A quien no le gusta eso? Ayuda, ayuda mucho.

Me habría gustado tener de mi Padre esas palabras alguna vez... ver el reconocimiento en su cara, en su sonrisa y sentirme especial al mostrarle algo, al contarle algo de mí, cuando leyera unas líneas de esos escritos míos... cuando se diera cuenta que a su hija le apasiona le informática, que no sabe demasiado, pero que es capaz de aprender, que es capaz de hacer cosas que para algunos son complicadas.

Me habría gustado tener eso de otras personas, ver que su cara se ilumina si te ven feliz, si ven que consigues cosas, si ven que sigues adelante, que te has enamorado, que te cuidan, que tienes planes, que estás viviendo algo nuevo con lo que te sientes bien. Me gustaría no tener que justificarme por ser feliz. Y me vuelve a incomodar enormemente tener que seguir haciéndolo una y otra vez, una y otra vez.

Quiero dejar de pensar que soy incapaz de conseguir lo que quiero. Deseo con todas mis fuerzas dejar de sentirme derrotada algunas veces, que he fracaso en millones de cosas, solo porque los demás quieran hacerte sentir así. No es cierto... y aunque me cueste darme cuenta cada día, no es cierto que su vida sea un modelo a seguir, ni siquiera ellos mismos lo son... es su manera, no la mía, correcta o incorrecta, diferente.

Me reconozco alguien simple... fácil de entender, pero algunas veces hacen que me sienta la persona más complicada del mundo.



Trackbacks:

Trackback URL para este post



Cualquier comentario ofensivo o con contenido publicitario será borrado de inmediato.
Gracias :)



Recordar datos


LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009